Una prueba psicológica no es una herramienta mágica que permita descubrir cosas ocultas. Es simplemente una muestra de conductas elaboradas siguiendo un método sistemático que tienen un valor representativo de un conjunto de conductas más amplias.
Algunas veces hasta te ríes de las cosas que ponen los apuntes.
El otro día hablando con una amiga mientras tomábamos un café y sin saber cómo llegamos a ese punto de la conversación, ella me comentaba que hay días en los que piensas en tantas cosas, y tantos asuntos ocupan tu sistema cognitivo, que cuando te acuestas, eres incapaz de quedarte dormido. Tardas mucho tiempo en conciliar el sueño porque esas ideas no paran de rondarte por la cabeza y no sabes cómo hacerlas parar.
Pues bien, esta amiga también me decía que ya había encontrado el remedio a ese problema, y es que cuando esto le sucede, la chica se coge los cascos, y a oscuras en la cama, se pone a escuchar El Larguero. Y como dice ella, una de dos: o se queda dormida (no le gusta el fútbol), o se pone a escucharlo atentamente, con lo cual deja de pensar en todas esas cosas.
Y tras recapacitar, yo también me di cuenta de que utilizaba una fórmula; aunque la mía es menos elaborada y cómica. Yo, cuando estoy en cama sin poder dormir y toda esa verborrea no hace más que incrementar, paralizo por un momento mis rumiaciones, dejo la mente en blanco y me pongo a respirar profundamente, lentamente; y me dedico simplemente a escuchar el apacible sonido de mi respiración. Y tal que así, me quedo dormida en breves, duermo mis horas, y no le doy más vueltas a las cosas hasta el día siguiente.
Porque los tiempos modernos es lo que tienen, te dan facilidades que hace cincuenta años no podrías ni soñar. ¡Gracias tecnología! Por hacernos la vida un poquito más fácil cada día.
Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme.
Para los que no lo sepáis, el bueno de Doherty ha sacado unos temillas en solitario, y este que tenemos aquí es el primer videoclip. Lo cierto es que no me gusta mucho (donde estén The Libertines…; pero ahí va, con letra y todo.
Y aquí estamos otro año más este blog y yo dándoos el coñazo; aunque tranquilos, porque a él poco lo tenéis que soportar (otra historia es el soportarme a mí….
Parece mentira que ya pasasen dos años, eh. Quién lo iba a decir. Parecía que le quedaba poco al pobre, y de vez en cuando, aun asoma su cabecita por vuestros google reader para contaros que tal me va o en qué ando metida.
Gracias por leerme un año más (y por tenerme en vuestro google reader xDD).
Al fin ha llegado el esperado día en que yo vuelva a retomar este modesto blog. Sé que lo estabais esperando fervientemente todos. No disimuléis. Lo sé.
Y no han sido vuestras constantes felicitaciones de año (muchas gracias a todos ¬¬) o el tétrico aviso de Gatito (si alguien lo conoce, por favor, partidle la cara de mi parte) lo que ha hecho que precisamente hoy vuelva a publicar. Me he decidido a hacerlo en este día porque es, nada más y nada menos, el día de mi santo.
Ajá, señores. Hoy es mi santo. Y con esto no pretendo que me felicitéis o cosas por el estilo (nunca fui muy amiga de celebrarlo). Por tanto, es un buen día (como otro cualquiera) para hacer una pequeña entrada contándoos que estoy bien, que tranquilos, que sigo viva. Eso sí, después de un desastroso cuatrimestre.
Estaba aquí quitándole un poco el polvo al blog cuando se me ocurrió que sería una buena idea despedir el año con un modesto post. Y es que a penas quedan unas horitas para que la gente se atragante en casa con las uvas después de pegarse un buen atracón de comida. ¡Qué gran modo de empezar el año!
Bueno, y mirando un poco hacia atrás, haciendo balance de este año… he de decir que no ha estado mal. Ha estado cargadito de acontecimientos; por supuesto no todos buenos, pero hubo varios que compensaron a algunos malos. Cosas zanjadas, y cosas que aun quedan por concluir. Cosas de las que me arrepiento, y cosas que volvería a hacer una y mil veces. En fin, un año normalito.
¿Y que hay de este año? ¡Quién sabe! Espero que no sea peor que este; y si cabe, un poquito mejor. Y espero que para todos vosotros sea igual, o mejor.
¡Feliz dos mil nueve!
[...brindando juntos por un año más, un año menos...]
Esto es lo que traen los Pasos de Ecuador. Buscar pelas por todas partes para que luego acabes teniendo unos míseros ahorrillos y acabes por pagarte casi todo el viaje xDD. Y una de esas cosas que hice ayer fue ir como público a un programa nuevo de la TVG. Lo único que sabia es que era como Luar, pero más divertido. Tal fue mi sorpresa cuando me topé con dos mini-conciertos de dos grupos gallegos: uno que no conocía, Catpeople (que no estuvieron mal), y otro que ya había visto en el Rock en Costa (aquí al ladito de mi casa) y no me habían disgustado para nada, The Homens. Parece que la gallega por fin va a hacer un programa decente.
El Fallo: no habernos dado el bocata antes (sé de gente que no le cambió el humor hasta que le dió un par de mordiscos al suyo xDD).
Esta es la historia de un sueño en el que yo y una niña correteábamos por los Tilos. No exactamente por los Tilos, sino por la zona boscosa y abandonada que hay cerca de la pasarela de los Tilos a Montouto. La niña comenzó a decirme (no os lo perdáis) que Michael Jackson era, nada más y nada menos, que gallego. La chica decía que todo el mundo se creía que era americano; pero que no era cierto, que era de aquí y que tenía la casa (abandonada) muy cerca de ahí.
Ante esta suculenta oferta, fuimos a ver esa casa, y nos topamos con una mansión enoooorme; pero muy abandonada, con un jardín grandísimo y descuidado por los años. Cuando nos decidimos a entrar, nos pusimos a cotillear un poco la lúgubre casa; pero tal fue nuestra sorpresa cuando, cada vez que abríamos la puerta de una habitación, ¡¡¡aparecía el fantasma de uno de los Jackson Five!!! Y por supuesto, se habían quedado retacos, como en aquellos tiempos.
PD: Este sueño lo tuve en la noche del sábado al domingo, y ayer, mientras escuchaba Radio 3, mira tú por donde sonaba esta canción: