
Este mito griego es uno de los más conocidos y macabros; pues incluye asesinato, parricidio, infanticidio e incesto. La historia comienza con el personaje de Tántalo, hijo de Zeus y Pluto. Entre los hijos que concibió este personaje, destaca Pélope.
Tántalo fue muchas veces invitado a comer néctar y ambrosía junto a Zeus en el Olimpo hasta que comenzó a compartir estos manjares con los hombres y a revelar los secretos de los inmortales. Sin embargo, antes de que se descubriese esto, Tántalo había invitado a los dioses a un banquete, y al verse sin provisiones suficientes, añadió al guiso el cuerpo muerto y descuartizado de su hijo Pélope. Los dioses, como castigo, lo enviaron al Tártaro a padecer hambre y sed el resto de la eternidad y devolvieron a la vida a su hijo, que tendría, entre otros, dos hijos con Hipodamía: Atreo y Tiestes.
Ambos hermanos, después de muchas disputas por el reinado de Micenas, decidieron realizar un banquete de tregua para compartir el poder de esta pólys. En este banquete, Atreo asesinó a los hijos de Tiestes y los despedazó para dárselos a comer. Una vez que Tiestes terminó de comer, Atreo mandó traer las cabezas, pies y manos de sus hijos para que pudiese ver lo que se había comido. Tras esto, Atreo desterró a Tiestes.
A continuación, como venganza y después de consultar al Oráculo de Delfos, Tiestes se puso una máscara y violó a su propia hija Pelopia, que iba a ser la futura esposa de Atreo. Fruto de esa violación nació Egisto, que terminará por asesinar a Atreo para devolverle el trono de Micenas a su padre Tiestes.
La historia continúa con uno de los hijos de Atreo: Agamenón pastor de huestes. Éste, tras casarse con Clitemnestra, tuvo un hijo (Orestes) y varias hijas, entre ellas Ifigenia y Electra. El monarca de Micenas, antes de hacer la guerra con Troya, inmoló a su hija Ifigenia para poder ganar la guerra. Así, se ganó el odio de su mujer, que tras su partida hacia Troya, tomó como amante a Egisto, el hijo de Tiestes. De esta pareja, nace la confabulación que acabará con Agamenón; pues al volver de la larga guerra de Troya, es asesinado por ambos.
Por último, los otros dos hijos de Agamenón citados anteriormente, Orestes y Electra, matarán a su propia madre y a su amante Egisto, cerrando de este modo el círculo.
La maldición de esta familia terminó una vez que las Erinias (diosas vengadoras de los crímenes contra la sociedad humana) persiguieron, purificaron mediante un ritual, juzgaron y absolvieron a Orestes.