Al fin ha llegado el esperado día en que yo vuelva a retomar este modesto blog. Sé que lo estabais esperando fervientemente todos. No disimuléis. Lo sé.
Y no han sido vuestras constantes felicitaciones de año (muchas gracias a todos ¬¬) o el tétrico aviso de Gatito (si alguien lo conoce, por favor, partidle la cara de mi parte) lo que ha hecho que precisamente hoy vuelva a publicar. Me he decidido a hacerlo en este día porque es, nada más y nada menos, el día de mi santo.
Ajá, señores. Hoy es mi santo. Y con esto no pretendo que me felicitéis o cosas por el estilo (nunca fui muy amiga de celebrarlo). Por tanto, es un buen día (como otro cualquiera) para hacer una pequeña entrada contándoos que estoy bien, que tranquilos, que sigo viva. Eso sí, después de un desastroso cuatrimestre.
Recibiréis noticias mías pronto.

RSS Feed
Miau! Hoy era el día en que Micifuz iba a ser sacrificado, le has dado una gran alegría
. Hoy no has actualizado el blog, hoy has salvado a un minino inocente!
¬¬