Playa Compostela. Ayer. 20:30 horas aproximadamente (minuto arriba, minuto abajo).
Sandra se encontraba sola, sin vehículo para volver a casa después de un gran día de playa, con unos cuantos céntimos en la cartera y su carné de conducir intacto. Echó un vistazo alrededor y se encontró con su billete de vuelta a casa: un tarugo se había olvidado al llaves en el contacto de su coche viejo. Seat Ibiza rojo. Aún así, el coche tenía todos los seguros bajados. ¿Qué podía hacer?
La chica tuvo una idea: cogió su móvil e hizo como si llamase a su padre, simulando que el coche era suyo, y que se había dejado las llaves dentro. Simuló que su padre le daba la idea de romper la ventanilla del coche con una piedra para abrir la puerta. Colgó.
Tras encontrar una piedra, la envolvió en una toalla para no herir su mano. Se dispuso a dar un golpe certero cuando un hombre se le acercó y le dio una solución mejor: los coches viejos tienen en las ventanillas una pestaña, que si se quita, se introduce un alambre algo curvado, y después de fozar un poco, el pestillo cede.
Así lo hizo. Buscó un alambre. Levantó la pestaña de la ventanilla. Introdujo el alambre por el agujero y… ¡Sí! La puerta estaba abierta.

Septiembre 11th, 2007 at 15:15
Como se va a echar de menos ese coche cuando sea jubilado… esperemos que dure años y años, aunque es improbable, xDDD.
Lo de los coches viejos tiene muchas ventajas, asi como inconvenientes xD
Septiembre 13th, 2007 at 2:57
Mira, non vou a prejuntar se realmente ibas a romper o cristal, porque vindo de ti eres capas, entonses simplemente me vou a limitar a criticar a túa maneira de simular que fostes sola a plaia cando o coche era de Moreno ¬¬, en fin…
Septiembre 13th, 2007 at 11:37
Psss. No tienes ni idea. Yo fui en tren, pero luego tenía tanto calor que me gasté el dinero del billete de vuelta en helados y agua fría. Así fue como tuve que optar por el plan B. Que no te enteras!