Así es. Hoy cogemos nuestros bártulos y nos movemos a otra parte: al Festival de Ortigueira. Nos espera un fin de semana de relax, tirados en la playita sin pocas cosas en las que pensar. Por supuesto, llevamos chubasquero (¡y qué chubasquero!); pero esperemos no tener que usarlo para cubrirnos de la lluvia.
A los que os quedáis, ¡pudríos de asco!. Nah, era broma. Pasadlo bien, si es que podéis y ya veréis nuestras fotos a la vuelta.

